lunes, junio 12, 2006

Viajes











Empaco...

coloquios angustiosos,
silentes componendas,
que relatan invariantes
los vocablos morroñosos,
invidentes quebrantos
de poca devocion.


Desdoblo...

pensares afligidos
impotentes argumentos,
que aspiran pernoctar
en tu designio.


Menguo y titubeo...


escurro de tristeza,
alondra vulnerable,
beso lejano
que se encierra en mi baul.

5 comentarios:

rafael romero dijo...

¿Cuántas veces el cuerpo empaca, titubea y acaba escurriéndose en tristeza? ¿Cómo acaba ese beso lejano que se encierra en el baúl? Tus palabras me han hecho remorar viejas cuestiones y preguntarme algunas cosas, a la vez que me han servido para constatarlas y constatarme.

Saludos!!!

Pablo Fuentes dijo...

empacó y se partió...

Arte dijo...

A veces mi cuerpo me abandona,
mi alma pide exilio
mi cerebro se suicida
y mi corazon se esconde.

No se en que maleta me hicieron empacar eso, sí eso, porque así se llama.

Abrazos inmortales!!

Insomne dijo...

Dentro del baúl hay tristeza, amor, odio, deseo, fragilidad... Hay que tener cuidado con lo que sacamos de él, es como la caja de Pandora.
Gracias por tu visita Lucía. Un abrazo.

Arte dijo...

esperando un texto nuevo!!!
animos!
diego